mi enfoque

Mi forma de trabajar se basa en una mirada humanista, donde la relación terapéutica y la autenticidad son el centro del proceso. Creo que el cambio ocurre cuando te sientes comprendida/o, segura/o y acompañada/o a explorar lo que eres y lo que necesitas.
Cada persona tiene su propio ritmo, historia y manera de sanar; yo solo estoy para acompañarte en ese camino, ayudándote a reconectar con tus emociones, tu cuerpo y tus recursos internos.
Para mí, la empatía no se aplica: se encarna. Es la manera en que me vinculo contigo, confiando en que ser comprendido puede ser, por sí mismo, profundamente reparador.
Me involucro contigo desde mi propia autenticidad, sin máscaras, con humor cuando hace falta, y con respeto siempre. Mi tarea no es decirte qué hacer, sino acompañarte a tomar tus propias decisiones desde tus valores, con responsabilidad sobre tu vida y libertad de elección.

mi especialidad

A lo largo de mi práctica
clínica he ido encontrando mi nicho de trabajo, especializándome en acompañar a adultos jóvenes
y adultos con:
autoexigencia, desconexión emocional o dificultad para sentirse “suficiente”, muchas veces como consecuencia de experiencias relacionales complejas o entornos que invalidaron la expresión emocional.



trabajo con personas que:
atraviesan procesos de ansiedad,
crisis vitales o transiciones significativas,
buscan reconectar con su cuerpo
y sus emociones,
están explorando su identidad personal o propia
neurodivergencia
desean sanar heridas emocionales y traumas complejos
mi abordaje
me importa nuestra relación
La relación terapéutica es el espacio desde donde ocurre el cambio y es donde pongo mi mayor foco. Quiero poder construir un vínculo de confianza, donde puedas sentirte segura/o y vista/o. Estudios demuestran que, sentirse aceptada/o incondicionalmente en la sesión terapéutica es necesario para la mejora del cliente.
adentraremos en tu pasado
Tu historia personal tiene valor. Revisar experiencias pasadas permite comprender los patrones en emociones, reacciones o elecciones que hoy se repiten, y así, explorar el sentido de la experiencia y darle nuevos significados, abriendo la posibilidad de relacionarte contigo y con otros de manera más consciente.
tendrás plena autonomía
Tú decides el ritmo y la profundidad del proceso, así como los temas a tratar. Mi labor es acompañarte y ofrecerte herramientas, pero siempre respetando tus tiempos, necesidades y límites.
me enfoco en tus fortalezas
La relación terapéutica es el espacio desde donde ocurre el cambio y es donde pongo mi mayor foco. Quiero poder construir un vínculo de confianza, donde puedas sentirte segura/o y vista/o. Estudios demuestran que, sentirse aceptada/o incondicionalmente en la sesión terapéutica es necesario para la mejora del cliente.
integro emocional/cognitivo
A veces entendemos algo con la mente, pero no logramos sentirlo o incorporarlo en nuestra vida. Busco acompañarte a que lo que comprendes también puedas vivirlo y transformarlo. En terapia, exploraremos cómo se manifiestan en tu cuerpo para poder reconocerlas, sostenerlas y darles un sentido dentro de tu experiencia.
por conciencia, no exigencia
El objetivo no es “arreglar” lo que está mal, sino ampliar la conciencia sobre ti mismo/a. Cuando te ves con claridad y compasión, el cambio ocurre de manera más natural y sostenible.
como veo el diagnóstico
Entiendo el diagnóstico no como una etiqueta, sino como una herramienta de comprensión y cuidado. Puede brindar validación y alivio, ayudando a dar sentido al malestar y mostrando que el sufrimiento no es una falla personal. Cuando se utiliza con conciencia y base ética, el diagnóstico se transforma en un recurso que orienta el proceso terapéutico y garantiza una atención responsable y respetuosa.
mirada neurodivergente
Continuando con la idea del diagnóstico, desde una mirada neurodivergente afirmativa, comprendo las diferencias en atención, emoción y procesamiento no como déficits, sino como formas válidas y únicas de experimentar el mundo.
herramientas/técnicas
Mi metodología integra técnicas de distintas corrientes terapéuticas según las necesidades y el momento del proceso. Creo que las herramientas solo tienen sentido si conectan con la persona y facilitan su comprensión y crecimiento. A veces incorporo recursos de tcc para trabajar pensamientos concretos y aliviar su sintomatología, otras veces uso la relación terapéutica en sí misma como herramienta, favoreciendo la autenticidad y la conexión emocional. También suelo proponer tareas entre sesiones y ofrezco psicoeducación cuando ayuda a clarificar procesos.
nos adentraremos a tu pasado
Tu historia personal tiene valor. Revisar experiencias pasadas permite comprender los patrones en emociones, reacciones o elecciones que hoy se repiten, y así, explorar el sentido de la experiencia y darle nuevos significados, abriendo la posibilidad de relacionarte contigo y con otros de manera más consciente.
nos adentraremos a tu pasado
Tu historia personal tiene valor. Revisar experiencias pasadas permite comprender los patrones en emociones, reacciones o elecciones que hoy se repiten, y así, explorar el sentido de la experiencia y darle nuevos significados, abriendo la posibilidad de relacionarte contigo y con otros de manera más consciente.
mi proceso
¿cómo se vería nuestra primera sesión?
¿y si no sé qué decir o por dónde empezar?
La primera sesión es un espacio para conocernos. Conversamos sobre lo que te trae a terapia, dedicaré la mayor parte del tiempo a conocerte a un ritmo que sea cómodo para nuestra relación en desarrollo tu historia y tus objetivos, sin presiones ni juicios. También podrás hacerme todas las preguntas que necesites antes de decidir si quieres continuar. También explicaré el encuadre terapéutico y su importancia.

No tienes que llegar con todo claro. A veces basta con decir “no sé qué me pasa”. Juntos iremos explorando lo que surja, a tu ritmo. Parte de mi trabajo es acompañarte a encontrar palabras y sentido a lo que estás viviendo.
¿qué pasa si no me siento cómoda/o en las primeras sesiones?
Es completamente válido. La relación terapéutica es fundamental, y es normal tomarse un tiempo para ver si hay conexión. Si sientes que no soy la terapeuta indicada, puedo ayudarte a derivar o encontrar otra opción.
¿con qué frecuencia debo asistir a terapia?
Generalmente, recomiendo comenzar con una sesión semanal. Esto ayuda a construir una relación terapéutica sólida y a mantener continuidad en el proceso. Con el paso del tiempo, siempre reevaluamos juntos la frecuencia, según tus avances y necesidades. Una vez alcances un nivel de progreso que te haga sentir segura/o de los objetivos logrados, decidiremos juntos cuándo finalizar tu terapia. Este será un proceso colaborativo de principio a fin.
¿cuánto dura el proceso terapéutico?
No puedo estimar una duración fija para nuestro proceso. Algunas personas notan avances en unos meses, mientras que otras eligen continuar por más tiempo. Es importante saber que la terapia no es una solución inmediata, pero los cambios que se logran suelen ser más profundos y duraderos, porque surgen del trabajo constante y del compromiso con uno mismo.
¿puedo escribirte entre sesiones?
Sí, puedes escribirme por correo entre sesiones si surge algo importante, también para registrar una idea o sensación, o, si hay algo que quieres expresar pero te resulta difícil hablarlo directamente. Sin embargo, la integración de ese material y la reflexión más profunda la hacemos siempre en sesión, donde puedo acompañarte de manera segura/o y contenida/o.
